ENTREVISTA

Ximena Sariñana: la consolidación de una artista

La cantante y compositora reflexiona sobre sus cuatro álbumes, sus shows en vivo, el público argentino, y la maternidad.
viernes, 12 de abril de 2019 · 18:51

Ximena Sariñana cada vez se siente más a gusto en su faceta de cantante. No sólo compuso un estilo sino que se reconoce en él, sin dejar a un lado las búsquedas y retos que le representan cada nuevo trabajo: se trata de seguir jugando con sonidos, géneros, y ella asume la tarea nutriéndose de experiencias que se vierten en sus letras. Conversamos con ella, previo a su show próximo show el 9 de mayo en Niceto Club.

EL INTRANSIGENTE: Luego de cuatro álbumes, ¿cómo evolucionó tu proceso creativo?
XIMENA SARIÑANA: Ha sido una evolución bastante natural. En mi primer disco ("Mediocre") todo era nuevo; el sonido siento que era una experimentación con mis influencias musicales más importantes, como el jazz, el rock, la música alternativa, el pop. Conforme he ido haciendo más música, más discos, he podido experimentar con otros géneros. El segundo ("Ximena Sariñana") fue más electropop y ahora metiéndome más con los ritmos latinos.

¿Hay una identidad consolidada o todavía la estás conformando?
Creo que esa identidad ya la encontré. Mi disco anterior fue esa experimentación en la que produje, fue un disco sumamente personal y hecho casi de manera independiente. Una vez que el artista se conoce, depende de él lo que quiera hacer. Hay gente que es feliz haciendo lo mismo con cada disco y simplemente le gusta el proceso; hay gente, y me considero en esta segunda categoría, a la que le gusta más explorar, experimentar, salir de mi zona de confort y probar cosas nuevas. Pero desde un lugar de pleno autoconocimiento y con ganas de divertirse.

¿Cómo fue la conceptualización de “¿Dónde bailarán las niñas?”?
En mi disco anterior (“No todo lo puedes dar”) hay una canción que se llama “La vida no es fácil” que sentí que tenía una identidad latina que no era un adjetivo que asimilara con mi música. Pero salió la canción, fue cool, y quise experimentar más por ese lado, trabajar con productores que me ayudaran a incorporar esos ritmos más latinos pero de una forma más moderna, tirándole a la influencia más de R&B y hip-hop que siempre me ha gustado. Y también a la hora de escribir, con letras más directas, sin tanto rodeo y con una manera más coloquial de decir las cosas.

Durante las presentaciones en vivo, ¿qué experimentás a través de los distintos tránsitos emocionales que tiene el disco?
El show, en ese aspecto, está súper balanceado. Hay muchos altibajos. Siempre se trata de tener esa habilidad de conectar con cómo te estabas sintiendo cuando hiciste la canción. No necesariamente eso no es divertido; también es divertido sufrir. Por eso nos encanta escuchar canciones en nuestra habitación, que sufres y las lloras; tristearnos. Es bonito aprender a conectar con el momento en el que estabas cuando escribiste la canción y conectar con los demás. Es un vínculo muy fuerte con la gente que te va a ver.

Alguien dijo algo como que las emociones nos recuerdan que estamos vivos…
Hay que sufrir para valorar cuando no se está sufriendo.

¿Qué expectativa te genera el público argentino con este nuevo álbum?
Estoy emocionada de regresar a Argentina, después de mucho tiempo de no volver a tocar. Es un público al que quiero mucho. Comparto mucho con la cultura argentina. Le tengo muchísimo cariño. Buenos Aires es una ciudad que me vio desarrollarme como artista en mi primer disco (lo produje allá, estuve mes y medio). Le tengo mucho cariño a los músicos argentinos.

Entrando en el lado femenino del disco, ¿quiénes son las mujeres que marcaron tu vida?
Son muchas. Siento que las relaciones con otras mujeres son de las más sólidas que tengo; desde las más familiares, como la que tengo con mi mamá, la que ahora tengo con mi hija, hasta las de mis colegas. He tenido un acercamiento muy bonito con otras mujeres en la música; ha sido todo menos competitivo. Todo lo contrario. Mucha ayuda, inspiración, un compañerismo genuino. A veces se habla poco de eso.

Mencionás a tu mamá, ¿cómo ves la maternidad desde el otro lado, ya no como hija sino como mamá?
Es increíble. Es de los cambios más fuertes que me ha tocado vivir. Todo cobra más sentido, entiendes muchas cosas; comportamientos de tus papás, te vuelves muchos más empático con todo el mundo. Me alegra por el lado de hacer música que tenga sentido con quien soy, que me represente. Canciones de amor y desamor, pero siempre escritas desde un punto de vista de hacerse responsable de las emociones, de los sentimientos, mucho más empoderamiento. Son canciones para bailar, pero que no te dejan sintiéndote como la mierda; te hacen sentir bien. Eso cobra mayor importancia ahora que soy mamá.

¿Por qué México es un lugar tan atractivo para los artistas de distintas áreas?
Tenemos una riqueza cultural, una historia musical y cultural también muy importante. Nuestra cercanía con el mundo norteamericano nos hace también un punto importantísimo en el que puedes compartir con otras culturas. Eso es lo que hace que México sea tan atractivo. Sí creo que musicalmente ha sido algo de los últimos 10 años.