Teatro

“El curioso incidente del perro a medianoche”: el éxito de un equipo

El grupo de trabajo se integra como una familia para interpretar una obra premiada internacionalmente. Conversamos con dos de sus protagonistas y su directora. 
martes, 16 de abril de 2019 · 21:35

En las miradas que se cruzan Iñaki Aldao, Mela Lenoir y Carla Calabrese se pueden pescar tantos valores que quien observa podría querer tomarlos para entregarlos a otro como si se trataran de un regalo. De algún modo lo son porque la admiración, el respeto, la camaradería y el compromiso que transmiten ellos al hablar de su sinergia como parte del equipo de la obra “El curioso incidente del perro a medianoche”, con el debut de Aldao en las tablas profesionales, parecen tan valiosos que sirve para explicar las sensaciones positivas que va sumando la pieza recién estrenada en el Teatro Maipo.

EL INTRANSIGENTE: ¿Cómo fue el casting para armar “El curioso incidente del perro a medianoche”?
CARLA CALABRESE (DIRECTORA): Hicimos una audición cerrada, solamente para buscar al personaje de Christopher Boone. En esa audición vino mucha gente conocida, actores que hicieron muchísimas cosas profesionales que vinieron a probar; también había un cupo para actores que no tenían tanta trayectoria. En ese cupo entró Iñaki (Aldao). Fue amor a primera vista. 

¿Cómo llegás a esta audiencia, Iñaki?
IÑAKI ALDAO: Llegó un mensaje a Instagram. La historia de cómo llegué yo es parte de Carla (risas). 

CARLA CALABRESE: Vimos una foto de Iñaki que realmente transmitía un montón con su mirada. Una mirada muy celeste y profunda. Le dije al director asistente, Sebas Prada, que por favor lo llamara porque queríamos verlo. Vino, resultó que tenía bastante experiencia en obras amateurs, pero no había hecho nada profesional. Esto fue en febrero de esto año. 

¿Qué descubrís en él?
CARLA CALABRESE: Que se había escapado de la novela escrita por Mark Haddon. Tuvo una intuición muy acertada con lo que demostró en la audición. Había visto la obra en Londres, cuando tenía 15 años (ahora tiene 19). Debió haberle llegado muy profundamente la obra porque la entendió, entendió el personaje. Hizo algo que me voló la cabeza y me hizo decir: “Es él”. 

Personalmente, ¿estás vinculado con algún caso de síndrome de Asperger?
IÑAKI ALDAO: No, no hay algo que específicamente me lleve a pensar: “De ahí saqué a Christopher”. Más allá de que había visto la obra, es un personaje súper rico que me interesaba. Creo que lo fui sacando de adentro, de ir buscándolo dentro de mí. Tenía una base del personaje, de lo que está en el libro y lo que había visto, entonces pensé en construirlo desde adentro y con un cierto instinto. Carla me dejó investigar eso y lo fuimos moldeando. Siempre me dio un espacio muy lindo y creativo. 

CARLA CALABRESE: Hay actores a los que no tenés que tocar. En un momento dije que no quería que nadie, ningún asistente, lo marcara a Iñaki. Sentía que si le tocaban algo ese equilibrio podría perderse. Después me di cuenta de que no, que estaba fuerte; hubo algunas marcas pero el personaje lo armó Iñaki apoyado por nosotros desde su intuición. 

IÑAKI ALDAO: Construirlo desde el amor, la confianza y el trabajo fue lo que me dio la seguridad de poder decir: “Bueno, puedo hacer esto porque el apoyo y la confianza de este equipo divino para poder hacerlo”. 

¿Cómo fue la construcción de Judy, tu personaje, Mela?
MELA LENOIR: Primero vi la obra, después leí la novela. Hablé bastante con Carla, trabajo de mesa a ver cómo pensábamos el personaje, sus cualidades y características. A partir de eso empecé a trabajar de una forma bastante intuitiva. Me llevo muy bien con Carla porque es una persona que me da mucha seguridad y confianza. Creo que eso es una base clave para el actor. El personaje es una madre —que no soy—, que se enoja, es egoísta. Entonces, tenía que encontrarme con mi maternidad. No me fue difícil. He recibido buenos comentarios del vínculo que se ve entre Iñaki y yo. Para mí es un desafío animarme, ser el contrapunto dentro de la obra.

¿Cómo se fue generando esa sinergia entre ambos?
MELA LENOIR: Iñaki es tan amoroso que no puedo explicarlo; no podés no quererlo. Lo hablaba con mi novio: si fuese un actor que me costara más energéticamente como persona, tal vez tendría que hacer mucho más trabajo. Pero es que realmente es adorable. 

IÑAKI ALDAO: Y Mela también; la adoro. Desde el momento uno nos dimos cuenta de que éramos medio afectivos. 

MELA LENOIR: Como tengo ese contacto de amor genuino, trabajar la imposibilidad de poder tocarlo en el escenario me atraviesa el corazón. El 50% de mi laburo, por lo menos en las escenas con él, son gracias a él. 

Si tuvieran qué descubrir una pregunta que desde la obra se le hace al espectador, ¿cuál sería?
MELA LENOIR: (Luego de una larga pausa reflexiva) Diría que sería: “¿Cuán amable, comprensivo y duro sos con la visión del otro?”.

CARLA CALABRESE: “¿Se puede vivir sin juzgar, sin etiquetar?”.

IÑAKI ALDAO: Iba a decir lo mismo que Carla. 

MELA LENOIR: Es una obra que toca tantas aristas… No sólo es la historia de un chico con asperger; es la historia que tiene una visión del mundo, de un padre, una madre, un vecino, un pueblo que tiene una visión del mundo. Y uno está atravesado por todas esas visiones. Sentís que el arte tiene sentido; no sólo es entretenimiento: te vas a divertir, no lo vas a poder creer, y medio de todo eso te transforma.

¿Qué aprendieron uno del otro?
CARLA CALABRESE: Con Iñaki, a seguir mi intuición. Es un recontra aprendizaje. Justamente, es esto de juzgar: para un protagónico así, su primer trabajo comercial, entonces… Poder haber seguido mi intuición fue el gran aprendizaje. ¿De Mela? Que se puede ser actriz y una persona hiper profunda, buena compañera. Con ella es un crecer todo el tiempo. 

MELA LENOIR: Si no fuese una producción tan especial, no estaría acá. De Carla aprendo qué es una mujer con intuición y con fuerza, que busca que su vida tenga sentido, que elige hacer arte altruistamente. No para de tomar riesgos. Ver una mujer, con esos ovarios, dirigiendo frente a técnicos, que todos te estén mirando “a ver qué va a hacer ahora”, y ella sigue sin que nada la amedrente es empoderador. Me hace sentir segura. Iñaki es el mejor cabeza de elenco que un equipo puede tener: es muy chico para tener la sabiduría que tiene. Muchos chicos, sobre todo en el lugar que él está, podrían estar tirados en una nube de pedanterismo, no tener ganas de estudiar. Es una locura lo que tiene que hacer en el escenario. Es profesional, con buena onda y en un lugar de querer aprender siempre. Te obliga a pensar qué tienes que aprender de él. Sólo pido que siga así. 

IÑAKI ALDAO: Mi aspiración es ser como estas personas. Con Mela me pasa que la vi actuar infinitas veces. Siempre es alguien que se destaca. La vez y quieres aplaudirla. Poder descubrir que detrás de esa gran artista hay una gran persona, tan humilde, es algo que se trabaja y que hay que mantener. Espero que dentro de unos años pueda mantener así, con los pies a tierra. Ella siempre llega con nuevas cosas. No para de trabajar. De Carla, agradecimiento eterno. Reconozco que pudo haber ido a lo seguro. Estar en este proyecto no lo doy por sentado. Le agradezco desde el fondo de mi corazón; espero, el día de mañana, poder seguir mi intuición.